Un plan de continuidad operacional define cómo tu empresa mantiene sus operaciones esenciales ante interrupciones graves: falla de servidor, ciberataque, incendio, corte de internet o pérdida de acceso a la oficina. Sin este plan, cualquiera de estos eventos puede paralizar el negocio por días o semanas.
Conceptos clave: RTO y RPO
RTO (Recovery Time Objective): tiempo máximo tolerable de inactividad antes de que el impacto sea inaceptable para el negocio. RPO (Recovery Point Objective): cuánta pérdida de datos es tolerable, medida en tiempo (ej: máximo 4 horas de datos perdidos). Estos dos números guían todas las decisiones de inversión en continuidad.
Pasos para crear un plan de continuidad TI
- Identificar sistemas y procesos críticos del negocio
- Definir RTO y RPO para cada sistema
- Mapear los riesgos principales (falla de hardware, ciberataque, desastre natural)
- Diseñar procedimientos de recuperación para cada escenario
- Documentar contactos de emergencia y escalamiento
- Probar el plan al menos una vez al año
Sistemas mínimos a considerar en el plan
- Correo electrónico corporativo
- ERP o sistema de gestión
- Archivos compartidos y documentos críticos
- Acceso remoto para empleados clave
- Comunicaciones internas (Teams, telefonía)
- Sitio web y canales de venta online
¿Cada cuánto tiempo revisar el plan?
El plan debe revisarse ante cualquier cambio significativo en la infraestructura, incorporación de nuevos sistemas críticos o cambios en la organización. Como mínimo, una revisión anual y una prueba real de recuperación de datos y sistemas. Los planes que no se prueban no funcionan cuando se necesitan.
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